Resolución oficial
Inteligencia artificial y control democrático
Julio 2026
European Committee
- La inteligencia artificial está transformando rápidamente las economías, los mercados laborales, los servicios públicos y los procesos democráticos. Si bien las tecnologías de IA tienen el potencial de mejorar la vida de las personas, reducir la desigualdad y apoyar el progreso social, su desarrollo actual está impulsado de manera abrumadora por los intereses corporativos y se concentra en manos de unas pocas empresas tecnológicas poderosas.
- Sin una supervisión democrática y una regulación estricta, la IA corre el riesgo de agravar las desigualdades, socavar los derechos de los trabajadores, reforzar la discriminación y erosionar el control democrático.
Por lo tanto, la IUSY exige que:
- La inteligencia artificial se regule estrictamente mediante marcos democráticos y transparentes, con los derechos humanos y la justicia social como elementos centrales.
- Se impida a las grandes empresas tecnológicas monopolizar el desarrollo, los datos y la infraestructura de la IA, y se les haga responsables del impacto social de sus tecnologías.
- La IA no se utilice para socavar los derechos de los trabajadores, la seguridad laboral o la negociación colectiva, y se proteja a los trabajadores en todas las transformaciones impulsadas por la IA.
- Se restrinja o prohíba severamente el uso de la IA en la vigilancia, la policía, la guerra y el control de la migración cuando amenace los derechos humanos y las libertades civiles.
- Las autoridades públicas y las instituciones internacionales asumen un papel de liderazgo en la gobernanza de la IA, garantizando que la tecnología sirva a las personas, la democracia y el bien común, y no a los beneficios de las empresas.