Resolución oficial
México: por una democratización justa
Julio 2026
American Committee
- La Unión Internacional de Juventudes Socialistas (IUSY) expresa su profunda preocupación por el deterioro del desarrollo democrático en México. De acuerdo con el Índice de Democracia de The Economist, el estado de la democracia en el país ha empeorado de manera sostenida entre 2014 y 2023. Asimismo, uno de los pilares fundamentales de toda democracia, el Estado de derecho, se ha debilitado de forma persistente durante la última década, según el Índice del Estado de Derecho del World Justice Project (WJP).
- El declive democrático se aceleró durante el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, registrando únicamente una leve mejoría como resultado de una elección presidencial relativamente pacífica, aunque marcada por una fuerte injerencia del Estado. A pesar de ello, México continúa siendo clasificado como un régimen híbrido.
- Estos desarrollos negativos pueden atribuirse a la concentración del poder político en el Poder Ejecutivo y en la figura presidencial. Mediante una combinación de facultades constitucionales ya establecidas, vacíos legales y una narrativa polarizante, los distintos gobiernos han debilitado los contrapesos institucionales y silenciado a voces críticas en los medios de comunicación y en la sociedad civil. Estos espacios, que anteriormente funcionaban como mecanismos de equilibrio democrático, han sido politizados y utilizados para confrontar a la oposición política y social, acelerando el deterioro democrático del país.
- Previo a este periodo de retroceso, México vivió, por segunda vez en su historia como nación independiente, un intento de construcción de un sistema democrático. Dicho proceso logró avances relevantes en materia de derechos civiles y políticos; sin embargo, mantuvo una concentración excesiva de poder en el Ejecutivo y dejó sin atender injusticias históricas que afectan a mujeres, personas de la diversidad sexo-genérica, trabajadoras y trabajadores, campesinas y campesinos, personas migrantes, así como a comunidades indígenas y afromexicanas, además de la protección de la naturaleza.
Por ello, la IUSY hace un llamado urgente a:
- Fortalecer las instituciones democráticas, el Estado de derecho y a los actores dentro y fuera del Estado mexicano, tomando como principios rectores la justicia hacia los grupos históricamente marginados mencionados y la descentralización del poder.
- Impulsar y establecer la formación obligatoria de actores políticos, económicos y sociales clave en valores democráticos y prácticas que promuevan una cultura democrática justa.
- Actuar como articuladora de coaliciones que conecten a actores políticos, económicos y sociales que compartan estos valores y busquen construir un sistema democrático justo (por ejemplo, mediante la realización de un foro internacional de juventudes por la democracia en la Ciudad de México).
- Reforzar la participación en la observación de los procesos electorales y ampliar este enfoque hacia otros procesos democráticos clave (como protestas sociales o consultas sobre nuevas legislaciones).
- La IUSY reafirma que no puede existir una democracia plena sin justicia social ni Estado de derecho.